La guarida del nagual | El debate

Los candidatos del PAN, Felipe Calderón Hinojosa, y de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, dejaron sus mejores “golpes” para el final de un debate en el que hubo llamados a un pacto de civilidad,…

Los candidatos del PAN, Felipe Calderón Hinojosa, y de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, dejaron sus mejores “golpes” para el final de un debate en el que hubo llamados a un pacto de civilidad, a trabajar por los emigrantes y a combatir la corrupción.

Calderón asestó un primer golpe al desmentir los anuncios de la coalición Por el Bien de Todos que lo vinculan al caso del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa).

Luego se refirió a la deuda generada durante la administración de López Obrador en el Gobierno de la Ciudad de México, y cuestionó la “caja chica” en que, según él, se convirtió el segundo piso de Periférico.

López Obrador evadió responder de manera directa a Calderón sobre el asunto del Fobaproa cuando el panista recordó que Arturo Núñez es hoy candidato del PRD, a pesar de que como priista fue uno de los personajes que apoyó dicho fondo.

No obstante López Obrador no dejó pasar la oportunidad para señalar que un cuñado del panista habría obtenido ingresos por dos mil 500 millones de pesos sin pagar impuestos.

Calderón sin embargo reviró a López Obrador: “de nuevo miente usted”. Al final López Obrador esbozó una letanía como mensaje final: no mentir, no robar y no traicionar.

Roberto Campa participó sin pena ni gloria; Patricia Mercado intentó hacer su mejor esfuerzo; y Madrazo logró presentar sus propuestas y se abstuvo de ataques.

A diferencia del encuentro sostenido entre cuatro candidatos el 25 de abril pasado -Mercado, Campa, Madrazo y Calderón- ahora el abanderado de Nueva Alianza no se lanzó contra el de la Alianza por México. En cambio el priista lució más natural, buscando convencer con el discurso, no con el golpeteo.

De los candidatos, Felipe Calderón lució como el mejor equipado, pues llevó materiales diversos para hacer frente a las acusaciones de sus adversarios.

Al abordar el tema de la gobernabilidad, Madrazo acusó a Calderón de retomar 23 propuestas incluidas en el libro que el priista presentó en noviembre de 2005. El panista le reviró exhibiendo un ejemplar de su propiedad intelectual.

“Celebro que coincidamos, licenciado Madrazo, yo también presenté mi libro con propuestas, sólo que se publicó un año y un mes antes que el suyo, en octubre de 2004. Se pueden reproducir las propuestas, siempre y cuando se cite la fuente”. Dejaron.dos.fuente

En una segunda oportunidad, volvió a exhibir un libro: “Fobaproa, expediente abierto”, de la autoría de López Obrador, en donde el perredista reconoce que Calderón no firmó el Fobaproa como lo dicen los anuncios pagados por la coalición Por el Bien de Todos.

Calderón Hinojosa fue más allá y subrayó que los verdaderos responsables del Fobaproa fueron priistas como Arturo Núñez -de quien mostró propaganda ahora con el PRD-, para luego retarlo a dar una explicación “de por qué se le olvida el Fobaproa a la hora de postular candidatos al senado o a las gubernaturas por el PRD”.

Después de esto López Obrador evadió una respuesta y tras dos turnos sólo alcanzó a responder: “luego voy a tratar ese asunto con Felipe”.

Felipe Calderón aseguró que de llegar a la Presidencia en su gobierno no habrá fideicomisos, ni cajitas milagrosas, como la del segundo piso del Periférico, “donde los ciudadanos no pueden saber cómo se asignaron las obras, ni cuánto costaron”.

Luego pidió a López Obrador no usar el cuento de la austeridad que usó durante su época como Jefe de Gobierno de la ciudad cuando su chofer, Nicolás Mollinedo, “ganaba 70 mil pesos y hasta su hijo está en una escuela en Estados Unidos donde gasta un millón de pesos al año”.

El señalamiento llegó a López Obrador, quien buscó un último recurso para responder al recriminar que los privilegios siempre se van para los de “arriba”.

Dijo que se podría “pasar toda la noche hablando de eso” y, benévolo, apuntó que sólo mencionaría un caso: el de un cuñado de Felipe Calderón que, según él, “no paga impuestos y obtuvo dos mil 500 millones de ingresos”.

Sin decir nombres, López Obrador agregó que el “cuñado incómodo” tiene una empresa que trabaja para el gobierno, que fue beneficiado con contratos cuando Calderón fungió como secretario de Energía y repitió que obtuvo ingresos millonarios y no pagó impuestos.

“Nuevamente miente usted, señor López. Niego categóricamente lo que usted dice”, reviró el panista y aseveró que durante su paso por la Secretaría de Energía ni un solo contrato fue otorgado de manera discrecional, sino por licitación y para participar en ese proceso “se necesita tener en regla sus impuestos”.

López Obrador concluyó su participación al señalr que tiene tres cosas muy presentes: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo de México.

Al término del debate, los politólogos Sergio Aguayo y María Amparo Casar señalaron que no hubo un ganador contundente ni claro aunque consideraron que Calderón Hinojosa y López Obrador tuvieron las presentaciones más relevantes, la mejores propuestas y con mayor consistencia.

En el mismo sentido se expresaron los analistas políticos Leonardo Curzio y Ricardo Rafael, aunque señalaron que quien más perdió fue Patricia Mercado, pues se esperaba más de ella luego del desempeño que tuvo en el primer ejercicio de confrontación de ideas.

Durante un programa televisado desarrollado al término del debate, Casar sostuvo que el panista “ganó entre comillas porque este triunfo no fue claro”, ya que su participación no fue mejor que la del primer debate, celebrado el 25 de marzo y cuando se le consideró triunfador por la contundencia de sus propuestas.

La especialista en temas políticos expuso que entre las características que más resaltaron de Calderón está que mostró una mayor habilidad para atacar, así como para defenderse de los ataques recibidos, en especial de los emitidos por López Obrador.

Sin embargo, que el candidato del Partido Acción Nacional (PAN) no tuvo la contundencia que mostr{o en el primer debate. En el programa también mencionó en forma breve aciertos y errores del candidato de la coalición Por el Bien de Todos.

A su vez, Sergio Aguayo consideró que no hubo un ganador sino “un empate” entre Calderón y López Obrador, frente a los cuales nada o muy poco tuvieron que hacer el resto de los contrincantes.

Sobre la abanderada del partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina, Patricia Mercado, el escritor subrayó que su participación estuvo “muy mal, mal maquillada, no convenció para nada”, mientras que de Roberto Campa, candidato de Nueva Alianza, dijo que mejoró pero que el problema al que se enfrenta es su propio partido.

Por su parte Ricardo Rafael señaló que se trata de un saldo de uno a uno, pues López Obrador “anotó un gol al señalar las razones por las que no es peligroso y al someterse al imperio de las instituciones”.

Felipe Calderón, en cambio, demostró tener una consistencia sólida en las propuestas que presentó, con el respaldo de ideas y acciones que las hacen viables. Consideró que el peor momento del debate fue cuando se insiste en hablar del Fondo Bancario de
Protección al Ahorro (Fobaproa).

En su turno Leonardo Curzio consideró que es indudable que Roberto Madrazo Pintado, candidato de la Alianza por México, quedó en tercer lugar en las propuestas.

El analista sostuvo que nadie salió a arriesgar, los cinco fueron apostando a que las cosas quedaran como estaban antes del debate y consideró que los electores de cada uno de ellos no les reprocharán nada.

Opinó que el mejor momento del debate fue cuando Felipe Calderón señaló que entre quienes acompañan a López Obrador en la elección está Arturo Nuñez Jiménez, ex priista que firmó el Fobaproa y ahora compite como candidato externo del PRD para senador por Tabasco.

Notimex

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