La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no se aprobará ninguna medida que afecte a los maestros, sino que, por el contrario, la reforma a la Ley del ISSSTE busca beneficiarlos. Hizo un llamado al magisterio para evitar movilizaciones y paros laborales, pues, según dijo, la iniciativa no atenta contra sus derechos.
Sheinbaum respondió así a las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Ciudad de México, en rechazo a la reforma. Informó que Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, se reunirá con la CNTE, acompañada de los titulares de Educación, Mario Delgado, y del ISSSTE, Martí Batres, para atender sus inquietudes.
“No vamos a aprobar nada que genere desconfianza o algún problema con los maestros. Es muy importante que haya un proceso de información y trabajo”, enfatizó la mandataria.
Sheinbaum reconoció que el actual sistema de pensiones es injusto, por lo que la reforma busca que los servidores públicos de confianza con altos salarios, como la propia presidenta de la República, aporten un porcentaje de sus percepciones para mejorar los servicios de salud del ISSSTE.
Asimismo, planteó ajustes para los trabajadores con créditos en el Fovissste, con el objetivo de reducir su deuda o, en algunos casos, cancelarla. Aclaró que la reforma no afecta ni a los maestros ni a los empleados del sector salud, sino que busca fortalecer el ISSSTE en beneficio de los trabajadores del Estado.
En su mensaje, Sheinbaum subrayó que la iniciativa contempla dos ejes principales:
- Aportaciones de servidores públicos de confianza: Los trabajadores con percepciones altas contribuirán con 2 por ciento de su compensación para fortalecer el sistema de salud.
- Reducción de pagos de créditos del Fovissste: El recurso recaudado se destinará a disminuir el cobro de los créditos de vivienda de los derechohabientes.
La presidenta insistió en que la reforma no impacta las pensiones de los docentes ni modifica los derechos de los trabajadores. Llamó a los maestros a no dejarse llevar por información errónea y a mantenerse en diálogo con las autoridades.