Hilo Negro, Tlazohtiani y Cosmo Danza muestran los rostros musicales del país
Roberto Cortez Zárate
Con música, danza, conferencias, talleres, artesanía y medicina tradicional entre otras actividades fue celebrado este fin de semana en la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico, el 689 aniversario de la Fundación de la Gran Tenochtitlan que dio origen a la actual Ciudad de México.
El festival cultural, que fue organizado por el Consejo de Pueblos y Barrios Originarios del DF, contó con la participación de diversos artistas de música tradicional como de rock que engalanaron la celebración, así como con una diversidad de artesanos, sanadores y personas relacionadas con el pensamiento tradicional mexicano.
El sábado en la mañana se rindieron honores a los fundadores de la ciudad frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, luego hubo una caminata a la Plaza de Santo Domingo donde fue inaugurado el pabellón de medicina tradicional, donde las sanaciones y curaciones de manera gratuita.
La banda de rock Hilo Negro fue la encargada de abrir el espectáculo. El grupo, integrado por Julieta Soto, Michel Duhart, Ariel Dorrego y “W”, presentó a su nuevo guitarrista frente un público que le abrió los brazos y aplaudió las letras luminosas de la cantante.
Hilo Negro anunció asimismo la presentación, de manera gratuita, de su tercer material “Cuántico”, el próximo sábado a las 17:00 horas en el Centro Cultural Juan Rulfo. Además, Julieta informó que será grupo invitado del grupo de metal Dio Disciples, que se presenta el próximo 30 de julio en el Plaza Condesa.
Tras el rock, al escenario subió un grupo de danza tradicional que interpretó bailes típicos de la región de Guerrero, para dar paso a la aparición de la cantante Tlazohtiani, quien interpretó diversos cantos de las etnias del país.
Tlazohtiani es una destacada cantante en español y de lenguas tradicionales que ha tenido una importante participación representando a México a nivel internacional con su voz.
Finalmente, el grupo Cosmo Danza, cerró la celebración con un espectáculo de danza tradicional y de música de fusión en el que retomaron algunos de los rituales ceremoniales y los adaptaron para compartirlos con el público que acudió al festival.
Ataviados con vestimentas que evocan a las antiguas tribus de América, los danzantes ofrendaron su cansancio al fuego y a la sangre derramada para la conformación del país. Juan Carlos Makuily, con una fusión de etnorock, acompañó el performance de grupo encabezado por Juan Guerra.