Un cargamento de 49 mil 900 kilos de harina de pescado procedente de Guayaquil, Ecuador, fue sometido a un procedimiento administrativo en la Aduana de Manzanillo, Colima, luego de que las autoridades detectaran omisiones en la documentación sanitaria.
La Secretaría de Marina informó que el embarque fue seleccionado mediante mecanismos de análisis de riesgo de la Agencia Nacional de Aduanas de México. Personal aduanero inspeccionó físicamente los contenedores y revisó los documentos de la mercancía, transportada en sacos de polipropileno.
Durante esa revisión, según el reporte oficial, se detectó que no se había presentado el Certificado Zoosanitario del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, requerido para acreditar el cumplimiento de las disposiciones aplicables a la importación.
La autoridad inició un Procedimiento Administrativo en Materia Aduanera por el presunto incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias. La apertura de ese expediente no equivale a una resolución definitiva sobre la mercancía o sus responsables.
El informe también menciona una recaudación total de 10 millones 837 mil pesos como resultado de acciones de control aduanero, sin precisar qué proporción corresponde a esta operación específica.
El caso muestra el alcance de las revisiones sanitarias en el comercio exterior: no basta con declarar el producto y su procedencia, también deben acreditarse los requisitos documentales exigidos para su ingreso al país.