Citlalli Hernández deja abierta la vía del consenso para Cuauhtémoc

  • La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena descartó registrarse como aspirante a la alcaldía Cuauhtémoc, pero reconoció que podría surgir un acuerdo después del cierre del proceso. La declaración revela el peso de las dirigencias en la selección de candidaturas para 2027.

Citlalli Hernández Mora descartó inscribirse en el proceso interno de Morena para encabezar la coordinación municipal en Cuauhtémoc, pero dejó abierta una vía política para llegar a esa posición: el consenso entre los liderazgos del partido. La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones sostuvo que su prioridad es concluir la selección de coordinadores estatales, distritales y municipales, una responsabilidad que la coloca en el centro de las decisiones sobre las candidaturas de 2027.

“No me voy a registrar, estoy a cargo de la Comisión de Elecciones y de las alianzas, y eso es mucho trabajo, y mi trabajo acaba seguramente a finales de este año”, declaró Hernández el 14 de octubre, después de asistir al Segundo Informe de Gobierno de Clara Brugada ante el Congreso de la Ciudad de México. La dirigente reconoció que su nombre circula entre los perfiles considerados para disputar la alcaldía, aunque afirmó que todavía no ha conversado con los liderazgos locales sobre esa posibilidad.

La diferencia entre rechazar el registro y descartar definitivamente una postulación es fundamental para entender su posición. Hernández explicó que los mecanismos internos de Morena permiten definir coordinaciones mediante acuerdos políticos, además de las encuestas, por lo que una persona que no participe inicialmente en el registro podría ser considerada posteriormente si las dirigencias alcanzan un consenso.

“Si hay la búsqueda de algún consenso conmigo o con alguien más, pues se podrá generar después del registro”, precisó. La declaración mantiene abierta una alternativa que no depende exclusivamente de la competencia entre aspirantes inscritos, sino de la capacidad de las distintas corrientes para acordar un perfil común.

La dirigencia conserva margen para definir candidaturas

El proceso de selección de Morena contempla el cierre de registros para coordinaciones municipales el 18 de octubre. Hernández sostuvo que no abandonará la presidencia de la Comisión Nacional de Elecciones mientras continúe la definición de las estructuras territoriales y las alianzas, cuyo calendario interno prevé concluir hacia diciembre.

La conducción de esos trabajos concede a la dirigente una posición relevante dentro de la organización partidista. Su participación en la Comisión Nacional de Elecciones implica intervenir en los procedimientos mediante los cuales Morena ordena la competencia interna, mientras su nombre aparece en las conversaciones sobre la futura candidatura de Cuauhtémoc.

Esa coincidencia plantea una cuestión institucional para el partido: cómo garantizar que las decisiones sobre candidaturas mantengan reglas claras cuando integrantes de los órganos encargados de conducir los procesos también figuran entre los perfiles mencionados para ocupar cargos de elección popular. La declaración de Hernández no acredita una intervención irregular, pero muestra la importancia de distinguir sus responsabilidades partidistas de una eventual aspiración personal.

El antecedente de San Luis Potosí demuestra que el consenso no constituye únicamente una posibilidad estatutaria. El 28 de septiembre, Morena designó a Elí César Cervantes Rojas coordinador estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional mediante un acuerdo entre sus liderazgos, sin que la definición dependiera de una encuesta que produjera un ganador.

La experiencia potosina confirma que los procedimientos internos combinan mecanismos de medición de preferencias con negociaciones políticas. Para las dirigencias, el consenso permite resolver competencias que podrían fragmentar al partido; para los aspirantes, significa que el registro y la encuesta no son necesariamente las únicas instancias que determinan quién encabezará una coordinación.

Cuauhtémoc, una definición política pendiente

La alcaldía Cuauhtémoc representa una disputa relevante para Morena en la Ciudad de México. La demarcación reúne instituciones públicas, zonas comerciales, barrios populares y espacios centrales de la vida política capitalina, por lo que su gobierno tiene una importancia que trasciende la administración territorial.

Hernández reconoció que existe una discusión entre militantes sobre la necesidad de encontrar un perfil que produzca unidad. Su declaración muestra que Morena todavía debe resolver cómo articular a sus liderazgos locales antes de definir quién encabezará la organización política rumbo a las elecciones de 2027.

La dirigente también descartó renunciar a la Comisión Nacional de Elecciones para incorporarse a la competencia interna. Sostuvo que concluir su responsabilidad partidista es prioritario y que las decisiones sobre posibles consensos deberán abordarse después del cierre de registros.

Sus declaraciones establecen dos condiciones distintas: Hernández no competirá mediante una inscripción personal en el periodo anunciado, pero tampoco ha rechazado expresamente una eventual designación acordada por las dirigencias. Hasta ahora no existe información que permita afirmar que ese consenso se haya construido ni que su candidatura esté decidida.

La definición de Cuauhtémoc permitirá observar qué peso tendrán las preferencias de la militancia frente a los acuerdos entre grupos internos. También pondrá a prueba la capacidad de Morena para combinar competencia, organización territorial y decisiones de sus órganos nacionales.

Citlalli Hernández no se inscribirá en el proceso. La posibilidad de que termine encabezándolo demuestra que, dentro de Morena, el cierre de registros no necesariamente cierra la negociación política.

Related Posts

© 2026 Corzaro Noticias - Theme by WPEnjoy · Powered by WordPress