El pederasta Jean Succar Kuri falleció esta tarde en el hospital PlayaMed de Cancún, Quintana Roo. Succar Kuri, cumplía su condena y en esta entidad había sido hospitalizado la semana pasada debido a complicaciones cardiacas.
Con su muerte, se cierra un capítulo oscuro en la historia de la justicia mexicana.
Jean Touma Hanna Succar Kuri nació el 19 de septiembre de 1944 en Bisharri, Líbano, se nacionalizó mexicano y estableció su residencia en Cancún.
El otrora magnate, nacido en el Líbano y nacionalizado mexicano, se encontraba internado en la cárcel de esta ciudad, purgando su condena, con problemas de salud agravados por la edad y en busca de obtener el beneficio de la reclusión domiciliaria, sin éxito.
El pasado 31 de mayo fue ingresado por personal de la cárcel, al área de Medicina Interna del Hospital General “Jesús Kumate”, por una falla cardiaca.
Sin embargo, se ignora aun si fue llevado al hospital PlayaMed, en donde falleció este viernes o si primero reingresó a la cárcel y después fue canalizado a esa clínica privada.
Succar Kuri, ubicado como la cabeza de una red mundial de pornografía infantil con sede en Cancún, conformada por políticos, empresarios y funcionarios públicos, documentada en el libro “Los Demonios del Edén”, escrito por la periodista, Lydia Cacho, salió del hospital el 6 de junio.
Succar Kuri fue el eje del escándalo de pederastia que sacudió Cancún, que reveló la existencia de redes criminales dedicadas a la explotación infantil.
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— Luces del Siglo (@lucesdelsiglo) June 14, 2024
En la trama, también jugaron un papel relevante el entonces gobernador de Puebla, Mario Marín, y el empresario Kamel Nacif, quienes fueron mencionados por Cacho en el libro.
Por órdenes de Marín, la periodista fue detenida por agentes de la Fiscalía de Justicia de Puebla, bajo acusaciones de difamación y calumnia, presentadas por Nacif. Durante su traslado de Cancún a Puebla, Cacho fue torturada física y psicológicamente.
En 2006, se difundió una grabación telefónica entre Marín y Nacif, en la que se referían a haberle dado un “coscorrón” a Cacho. Ahí se ganó el mote de “el góber precioso”.
Mario Marín está, desde 2021, en el Cereso de Cancún, donde enfrenta un proceso penal por diversos delitos, entre ellos el de tortura.