La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que las pensiones y los programas sociales del Gobierno de México se paguen directamente con deuda pública y sostuvo que el endeudamiento se utiliza para financiar proyectos de infraestructura. Ante preguntas sobre el crecimiento de los pasivos, anunció que el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, explicará la evolución de la deuda y sus vencimientos.
“La deuda pública se mide principalmente con relación al Producto Interno Bruto. No hay gasto corriente en el gobierno o inversión que represente recursos de manera directa que se esté pagando con deuda”, afirmó Sheinbaum durante su conferencia matutina.
La presidenta explicó que la legislación permite utilizar deuda para proyectos de infraestructura y sostuvo que ese es el destino del endeudamiento. También señaló que la relación entre deuda y PIB está influida por modificaciones en el cálculo del Producto Interno Bruto del INEGI. En septiembre, el Gobierno federal reportó que los requerimientos financieros del sector público representaron 50.3 por ciento del PIB al cierre del primer trimestre de 2026.
La discusión también abordó el financiamiento de las pensiones y el momento en que México podría terminar de pagar sus pasivos. Sheinbaum sostuvo que el punto central no es únicamente el monto acumulado, sino la capacidad del Gobierno federal para cubrir los vencimientos. “No hay nada de qué preocuparse. Es un manejo responsable y somos de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, con menos porcentaje de deuda respecto a su Producto Interno Bruto”, afirmó.
El Gobierno federal ha presentado para 2027 un esquema que garantiza los Programas para el Bienestar y contempla una reducción paulatina del déficit. La Secretaría de Hacienda señaló que el déficit pasaría de 5.8 por ciento del PIB en 2024 a 4.3 por ciento en 2025 y 3.9 por ciento en 2027, con una trayectoria orientada a estabilizar la deuda.