La muerte de un presunto operador del Cártel de Guasave, buscado por Estados Unidos por tráfico internacional de drogas, abrió un nuevo frente en las investigaciones sobre las organizaciones criminales de Sinaloa. Omar García Harfuch informó que Jesús González Peñuelas, Chuy González, estaría entre los dos hombres abatidos por marinos el 26 de octubre.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana dio a conocer la identificación el miércoles 28. Sin embargo, las pruebas de ADN y huellas dactilares todavía deben establecer oficialmente la identidad de los cuerpos, una precisión necesaria antes de considerar cerrado el expediente de búsqueda del presunto narcotraficante.
El enfrentamiento ocurrió cerca de Alfredo V. Bonfil, en el municipio de Sinaloa. La versión de las autoridades sostiene que personal naval recibió disparos de integrantes de una célula armada y respondió al ataque. El saldo fue de dos fallecidos y el aseguramiento de cuatro vehículos robados, tres armas largas, tres cargadores y 46 cartuchos.
González Peñuelas estaba vinculado, según las autoridades mexicanas, con la estructura criminal de Fausto Isidro Meza Flores, El Chapo Isidro. Su presunta muerte afecta a una organización que mantiene presencia en el noroeste del país, aunque las autoridades no han informado que el operativo haya desarticulado sus redes de distribución o financiamiento.
El interés de Washington en González Peñuelas era anterior a la actual operación de seguridad. El Departamento de Estado ofreció en enero de 2024 hasta cinco millones de dólares por información que condujera a su captura o condena. El anuncio lo señalaba por presuntamente dirigir una organización dedicada al tráfico de heroína, cocaína, metanfetamina y otras drogas.
Los expedientes estadounidenses describen una estructura con capacidad propia de producción y distribución. La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro sancionó en mayo de 2021 tanto a González Peñuelas como a su organización y a personas vinculadas con ella. Las medidas buscaban restringir sus operaciones financieras y comerciales.
La clasificación de las autoridades estadounidenses no coincide por completo con la jerarquía atribuida al Cártel de Guasave en México. Mientras García Harfuch lo identificó como operador de esa organización, el Departamento de Estado lo describió como responsable de una red independiente. Los documentos disponibles no permiten establecer que ambas descripciones correspondan a una misma cadena de mando.
La Fiscalía General de la República recibió los indicios asegurados durante el enfrentamiento. La confirmación forense determinará si uno de los fallecidos es el hombre reclamado por la justicia estadounidense; la investigación posterior deberá establecer qué integrantes y operaciones de su presunta organización permanecen activos.