La presidenta Claudia Sheinbaum insistió en que senadores y diputados no deben recibir privilegios aeroportuarios por ocupar un cargo público. Sostuvo que la discusión sobre la solicitud de acceso al Salón de Protocolo del aeropuerto capitalino no debe reducirse a quién envió el oficio a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La mandataria respondió a una pregunta sobre el vicepresidente del Senado, José Carlos Ramírez Marín, quien había considerado que el trámite fue una consulta administrativa y que no ameritaba sancionar al asistente que gestionó el documento.
“Los representantes del pueblo no tenemos por qué tener privilegios”, afirmó Sheinbaum, al insistir en que la investidura legislativa no debe conceder trato preferencial en instalaciones aeroportuarias.
La presidenta distinguió entre el uso de recursos personales para pagar servicios y el acceso automático a beneficios por ser senador o diputado. Señaló que esa diferencia constituye el fondo de la controversia, más allá de eventuales responsabilidades administrativas.
La polémica surgió por una solicitud a la Cancillería para facilitar el uso del Salón de Protocolo del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. La Secretaría de Relaciones Exteriores respondió negativamente a la petición.
Ramírez Marín planteó que la gestión podía darse por concluida sin sanciones para el personal involucrado. Sheinbaum evitó centrar su respuesta en castigos individuales y volvió a las obligaciones de los representantes públicos.
“Los representantes populares tenemos que trabajar cerca del pueblo siempre y no alejados como era antes”, expresó la mandataria. La declaración reafirmó su rechazo a prácticas de trato diferenciado para servidores públicos.
La negativa de la Cancillería mantiene sin efecto la solicitud de acceso por esa vía. Aunque el Senado discuta la responsabilidad del trámite, la presidenta sostuvo que el cargo legislativo no debe conferir privilegios en los aeropuertos.