La disputa salarial en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) entró en una nueva etapa. Después de las movilizaciones de trabajadores en distintas entidades del país, el director general del organismo, Zoé Robledo Aburto, presentó una propuesta de incremento global de 8 por ciento, superior al 6.8 por ciento planteado originalmente por el sindicato, pero todavía por debajo del 10 por ciento que exigen los inconformes.
La nueva oferta modifica la distribución del incremento: 4 por ciento corresponde directamente al salario tabular y otro 4 por ciento a la ayuda para el pago de renta de casa habitación. Ambos conceptos forman parte de las percepciones laborales, pero no tienen el mismo tratamiento salarial.
El planteamiento anterior, aprobado por el Congreso Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), contemplaba un aumento de 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. Con la nueva propuesta, el incremento directo al salario pasa de 2.9 a 4 por ciento, una diferencia de 1.1 puntos porcentuales, mientras que el aumento global crece 1.2 puntos.
“La nueva propuesta es consistente con la política salarial de los últimos siete años, solamente en tres ocasiones en 23 años, el incremento global ha alcanzado el 8 por ciento, las últimas veces en 2024 y 2025”, sostuvo Robledo Aburto.
La oferta llega después de las protestas de personal del IMSS en calles y hospitales, donde los trabajadores han reclamado un incremento de 10 por ciento y mejores condiciones para desempeñar sus funciones. Basificación para más de 10 mil trabajadores
Robledo adelantó que la próxima semana presentará ante el Consejo Técnico del IMSS un plan integral de compromisos con los trabajadores y los derechohabientes. Uno de sus principales componentes es la basificación de 10 mil 939 trabajadores con contrato 08, modalidad utilizada para cubrir vacantes y bajo la cual fue contratado personal durante la pandemia de Covid-19.
Hospitales, insumos y condiciones de trabajo
El plan anunciado por Robledo contempla la compra de insumos, mobiliario y equipo médico, además del mantenimiento de baños, sistemas de aire acondicionado, tomas de oxígeno medicinal, comedores y vestidores. También incluye refacciones para equipos electromecánicos y reposición de mobiliario médico.
Entre los materiales previstos se encuentran baumanómetros, termómetros, oxímetros, laringoscopios y bombas de infusión, junto con equipo de soporte vital.
“Una dotación adicional de equipo básico en cada servicio”, explicó Robledo al detallar las adquisiciones previstas, que también comprenden carros de curación, mesas Pasteur, sillas de ruedas, sillas para baño, escritorios, casilleros y bancas para vestidores.
Trabajadores disidentes calificaron de inaceptable la oferta de 8 por ciento y anunciaron que mantendrán las movilizaciones. Rafael Soto, enfermero del Centro Médico Nacional Siglo XXI, denunció que los inconformes no fueron incluidos en las negociaciones entre el IMSS y el SNTSS.
La nueva oferta no ha resuelto el conflicto: mientras la dirección del instituto prepara su plan ante el Consejo Técnico, los trabajadores movilizados mantienen su exigencia de un incremento de 10 por ciento directo al salario tabular.