El Producto Interno Bruto (PIB) de México creció 1.5 por ciento en 2024, pero registró una caída de 0.6 por ciento en el cuarto trimestre del año, su primera contracción trimestral en tres años, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El crecimiento anual quedó por debajo de las expectativas del mercado y fue impulsado por un incremento de 2.3 por ciento en el sector servicios, mientras que la industria avanzó 0.3 por ciento. No obstante, el desempeño económico fue impactado por una disminución de 2.5 por ciento en las actividades primarias.
La caída trimestral se debió principalmente a una contracción del sector agropecuario de 8.9 por ciento y a un descenso de 1.2 por ciento en la industria. Los servicios mostraron un ligero crecimiento de 0.2 por ciento en el mismo periodo.
El crecimiento del PIB en 2024 fue menor al 3.3 por ciento registrado en 2023, al 3.9 por ciento de 2022 y al 6.1 por ciento de 2021, lo que muestra una desaceleración en la economía mexicana.
Analistas económicos atribuyen la desaceleración a factores como la moderación de la demanda interna, condiciones financieras más estrictas y una menor inversión en sectores clave. Asimismo, la industria ha enfrentado retos debido a la desaceleración global y restricciones en el suministro de insumos.
Especialistas advierten que el desempeño económico en 2025 dependerá de la evolución del comercio internacional, las políticas monetarias y fiscales, así como de la inversión en infraestructura y tecnología para fortalecer la productividad.