La falta de inversión en México ha limitado el desarrollo de medicamentos innovadores, particularmente biotecnológicos, pese a contar con infraestructura y capital humano en universidades e industria, señaló Carlos Tomás Quirino Barreda, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Destacó la necesidad de políticas públicas que incentiven la investigación y la producción de medicamentos genéricos y biotecnológicos.
El también ganador del Premio a la Investigación 2024 de la UAM subrayó que el país requiere un diagnóstico preciso para identificar áreas estratégicas que permitan satisfacer las demandas de medicamentos más eficaces a corto plazo. Propuso esfuerzos interinstitucionales que incluyan al gobierno, la industria farmacéutica y los centros de investigación para diseñar estrategias de desarrollo tecnológico.
El diseño de medicamentos innovadores demanda años de investigación, recursos económicos significativos y un enfoque multidisciplinario. Además de profesionales en ciencias de la salud, involucra a expertos en humanidades, diseño y ciencias sociales, explicó Quirino Barreda, quien destacó la relevancia de producir medicamentos seguros, eficaces y con presentaciones adecuadas para los pacientes.
Capacidad industrial y retos del sector
Según el investigador, la industria farmacéutica mexicana, representada por la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (CANIFARMA), opera al 60 por ciento de su capacidad instalada. Esto deja un amplio margen para expandir su producción, especialmente para exportaciones hacia Estados Unidos. Asimismo, el sector cuenta con capital humano en formación, capaz de impulsar innovaciones incrementales que optimicen procesos y reduzcan costos, lo que beneficia tanto a inversionistas como a pacientes.
La UAM contribuye activamente a este objetivo a través del Laboratorio de Farmacia Molecular y Liberación Controlada (N-106). En este espacio, se desarrollan tecnologías para medicamentos de liberación modificada y nanomedicinas basadas en síntesis química, biotecnología y herbolaria. Los proyectos buscan protegerse con patentes que permitan su transferencia al sector industrial, evitando que las invenciones queden sin impacto práctico.
Proyectos destacados y colaboración
Uno de los proyectos más relevantes liderados por Quirino Barreda es el Sistema farmacéutico líquido cristalino nanoparticulado de liberación controlada, financiado desde diciembre de 2023 como parte de una convocatoria de la Rectoría General de la UAM. Este esfuerzo busca fortalecer la capacidad científica y tecnológica de la institución, con miras a atender las demandas de la sociedad y el mercado.
El investigador resaltó la importancia de evaluar la viabilidad de cada medicamento en desarrollo, considerando aspectos económicos, de mercado y la capacidad de la industria para adoptar estas tecnologías. Hasta ahora, su equipo ha establecido vínculos con instituciones nacionales como la Universidad Autónoma de Querétaro, el Instituto Tecnológico de Querétaro, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma de Morelos, así como con universidades extranjeras como la Complutense de Madrid y la Nacional de Córdoba en Argentina.
Impacto en la formación de profesionales
La UAM ha formado un capital humano significativo en licenciatura, maestría y doctorado, que se inserta de manera destacada en la industria farmacéutica. Más del 70 por ciento de sus egresados en Químico Farmacéutico Biólogo (QFB) trabajan en áreas como análisis, producción, regulación y aseguramiento de calidad. Además, los QFB también contribuyen en hospitales, ya sea en análisis de muestras biológicas o acompañando a médicos en la dosificación de medicamentos.
Para el doctor Quirino Barreda, México debe incrementar su inversión en biotecnología y nanotecnología, desarrollando medicamentos más potentes, seguros y eficaces. Estos esfuerzos requieren colaboración interinstitucional e industrial, asegurando que la innovación científica se traduzca en beneficios tangibles para la sociedad y el mercado.