Claudia Sheinbaum refrendó con productores y cadenas comerciales la continuidad del PACIC para sostener en 910 pesos la canasta básica de 24 productos, en un escenario de presión por el alza en alimentos clave como jitomate y tortilla
La presidenta Claudia Sheinbaum refrendó la continuidad del Paquete contra la Inflación y la Carestía por seis meses más tras un acuerdo con productores agrícolas, comercializadores y cadenas de autoservicio. El mecanismo busca sostener en 910 pesos el precio máximo de la canasta básica integrada por 24 productos de consumo esencial.
El encuentro se llevó a cabo en Palacio Nacional con representantes del sector agroindustrial. La estrategia mantiene su diseño original basado en acuerdos voluntarios entre actores económicos, sin la imposición de controles directos de precios. El gobierno federal plantea que la coordinación permite contener variaciones en productos sensibles.
La mandataria sostuvo que, sin este esquema, el costo de la canasta básica podría ubicarse hasta 20 por ciento por encima del nivel actual. La estimación se inserta en un contexto de presiones inflacionarias impulsadas por el comportamiento de alimentos agropecuarios y costos energéticos.
El jitomate se mantiene como uno de los principales factores de presión sobre el índice inflacionario. Reportes recientes indican que su variación incide de forma directa en el gasto familiar por su alta frecuencia de consumo. El gobierno abrió conversaciones con productores para establecer referencias de precio y reducir márgenes de intermediación.
La tortilla se consolidó como otro punto crítico dentro del esquema antiinflacionario. Versiones del sector señalan incrementos en la harina de maíz nixtamalizado que podrían trasladarse al precio final. La presidenta cuestionó estos ajustes al indicar que el costo del maíz no justifica aumentos en la cadena de valor.
El gobierno federal inició revisiones directas con harineras y distribuidores para analizar la estructura de costos. La estrategia busca evitar incrementos que impacten a los hogares con menor capacidad de ingreso, donde el gasto alimentario concentra una proporción significativa del presupuesto.
El PACIC opera como una herramienta de contención en un entorno donde la inflación anual alcanzó 4.59 por ciento en marzo de 2026. El repunte se explicó principalmente por el comportamiento de frutas, verduras y productos agropecuarios, lo que obligó a reforzar medidas de coordinación sectorial.