La exención de aranceles para ciertas autopartes importadas tendrá una condición adicional: las armadoras deberán obtener un permiso previo de la Secretaría de Economía para introducirlas al país bajo la fracción arancelaria 9803.00.01. El requisito entra en vigor el 30 de octubre de 2026 y afecta la aplicación del beneficio aprobado semanas antes.
La modificación, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 29 de octubre, alcanza a componentes destinados al ensamble de automóviles cuando ingresen mediante importación definitiva o depósito fiscal. Su efecto es directo para las empresas beneficiarias: la eliminación del gravamen no equivale a una autorización automática para importar.
El decreto del 13 de octubre había eliminado durante cinco años el arancel de 10 por ciento para esa fracción, reservado a armadoras con autorización de depósito fiscal. La nueva disposición añade un control administrativo sobre el acceso a ese régimen.
Un beneficio condicionado
La Dirección General de Facilitación Comercial y de Comercio Exterior decidirá sobre los permisos, sujetos a un visto bueno de la instancia competente y al cumplimiento de lineamientos de Economía. Al publicarse el acuerdo, esos criterios todavía estaban pendientes de difundirse mediante el Servicio Nacional de Información de Comercio Exterior.
La ausencia de lineamientos públicos impide identificar con certeza cuáles empresas cumplirán las condiciones y qué documentación necesitarán para obtener la autorización. El cambio introduce incertidumbre operativa en un beneficio concebido para disminuir costos de la industria automotriz.
El margen del Gobierno
La Secretaría de Economía conserva así la capacidad de revisar las solicitudes antes de aplicar la exención. El acuerdo modifica las reglas generales de comercio exterior emitidas en mayo de 2022 y añade disposiciones a la regla 2.2.4 y al Anexo 2.2.1.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, firmó el documento el 19 de octubre. El régimen de permisos tendrá la misma duración de cinco años prevista para la exención arancelaria, contados desde el 14 de octubre de 2026.
Para las armadoras, la decisión relevante ya no es únicamente cuánto dejan de pagar por las autopartes: también deberán acreditar ante Economía que pueden acogerse al régimen y obtener la autorización administrativa correspondiente.