El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, permanecerá en el cargo mientras negocia una nueva propuesta salarial con el sindicato, después de que los trabajadores rechazaron el incremento global de 6.8 por ciento sometido a consulta el 14 de octubre. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó ampliar las negociaciones para incorporar mejoras en hospitales y condiciones laborales.
“En este momento no está en duda la permanencia de Zoé”, afirmó la mandataria durante su conferencia del 19 de octubre, al descartar que la continuidad del funcionario dependa de una eventual renuncia ante las movilizaciones.
La propuesta rechazada contemplaba un aumento de 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. En la consulta participaron más de 282 mil trabajadores sindicalizados, según los datos difundidos sobre el proceso. Sheinbaum sostuvo que el incremento representaba alrededor de 5.1 por ciento en el ingreso bajo el cálculo gubernamental, diferente de la suma de los componentes del acuerdo.
La presidenta explicó que, aunque el sindicato había aprobado inicialmente el planteamiento en su congreso, la mayoría de quienes participaron en la consulta decidió rechazarlo. La dirección del IMSS abrió nuevas mesas de negociación para presentar una oferta que considere salarios, prestaciones y carencias operativas.
Sheinbaum aclaró que la exigencia de destituir a Rafael Olivos Hernández como secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) corresponde a los mecanismos internos de representación sindical y no constituye una decisión que pueda tomar la Presidencia de la República.
La mandataria instruyó a Robledo a preparar una propuesta integral dentro de los recursos disponibles del instituto. Adelantó que sostendrá una reunión con la Secretaría de Hacienda para revisar las implicaciones presupuestales del ajuste salarial y las necesidades de operación de las unidades médicas.
El conflicto también abrió una revisión sobre los procedimientos administrativos del IMSS y del IMSS-Bienestar. Sheinbaum reconoció que la falta de sistemas digitales retrasa solicitudes de medicamentos, insumos y servicios. Anunció que buscará modernizar estos procesos con personal técnico mexicano, incluidos egresados de instituciones públicas de educación superior.
La negociación enfrenta dos compromisos que todavía no tienen una respuesta definitiva: mejorar las percepciones del personal y corregir las carencias denunciadas en hospitales y clínicas. La nueva oferta deberá pasar nuevamente por la representación de los trabajadores, mientras las movilizaciones mantienen presión sobre la dirección del IMSS.