El Senado de la República cerró filas con la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la soberanía nacional y prohibir cualquier intento de injerencia extranjera en el país.
Por mayoría calificada, pero con el voto en contra del PRI, las y los senadores aprobaron la modificación del Artículo 40 de la Constitución, a iniciativa de la titular del Ejecutivo, para establecer de manera categórica que México no aceptará, bajo ninguna circunstancia, intervención alguna desde el extranjero. La prohibición incluye golpes de Estado, injerencias en elecciones y violaciones del territorio nacional por tierra, mar, agua o espacio aéreo.
El senador Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, advirtió que no se permitirá que “ningún agente extranjero cruce nuestras fronteras con la excusa de hacer justicia sin la autorización del Estado mexicano”.
Además, se reformó el Artículo 19 para incluir el terrorismo como delito grave y establecer que cualquier persona, nacional o extranjera, involucrada en el tráfico de armas recibirá la pena más severa posible, además de la prisión preventiva oficiosa.
El dictamen también endurece sanciones contra quienes fabriquen, distribuyan, enajenen, trasladen o introduzcan armas de manera ilegal al país, así como contra extranjeros que realicen actividades al margen de la ley dentro del territorio nacional.
POSTURAS EN EL PLENO
Las bancadas del PAN y PRI se opusieron a la reforma argumentando que los principios de defensa de la soberanía ya están consagrados en la Constitución. En contraste, Movimiento Ciudadano reconoció la postura de Sheinbaum ante las amenazas arancelarias de Donald Trump, pero calificó la reforma como “una carta de buenas intenciones”.
El debate se tornó tenso cuando la panista Lilly Téllez intentó vincular, sin pruebas, al bloque mayoritario con el crimen organizado, lo que desató un enfrentamiento en el pleno.
Cabe recordar que el PAN ha expresado en varias ocasiones su respaldo a la posibilidad de que Estados Unidos realice operaciones militares en México, lo que implicaría una violación directa a la soberanía nacional.
Tras la discusión, la reforma fue aprobada en lo general y en lo particular, y ahora será enviada a la Cámara de Diputados para su análisis y eventual ratificación.