Una amenaza cósmica, un amor jamás confesado y una habitación que encierra el universo emocional de dos personas: así se articula Una gran bola de fuego, la puesta en escena que llega a la sala Marylin del teatro Emilio “El Indio” Fernández a partir del 13 de junio, con funciones viernes, sábado y domingo hasta el 27 de julio. Bajo la dirección de Juan Carlos Torres, esta pieza plantea una pregunta urgente: ¿qué estaríamos dispuestos a hacer si supiéramos que el mundo se va a acabar mañana?
La obra sigue los pasos de Benjamín, un hombre solitario, contenido, enamorado en silencio de la hermosa Diana. Su amor nunca tuvo lugar en el tiempo. Pero cuando la noticia del inminente impacto de un meteorito sacude al planeta entero, decide tomar la decisión más radical de su vida: secuestrar a la mujer que ama con la esperanza de pasar juntos sus últimas horas. Lo que podría parecer una tragedia se convierte, sin embargo, en una comedia delirante y agridulce.
Luis Miguel Osorio, autor del texto y figura con una trayectoria destacada en el teatro breve nacional e internacional, explora en esta obra los rincones emocionales más extremos. Osorio, formado con Estela Leñero y Sergi Belbel, condensa en dos personajes y un solo espacio una trama que se mueve entre la tensión amorosa y el absurdo de una catástrofe planetaria. A partir de una situación límite, se revelan secretos, rencores y deseos contenidos.
El elenco mezcla la experiencia con la juventud. Participan Mauricio Estrada, Carolina Salgado, Laura Elena Sada, Luis Linares, Christian Devon y Fernanda Vizcaín. La dirección, por su parte, apuesta por un trabajo íntimo y exigente con los actores, a partir de la técnica actoral y las vivencias personales. El montaje se sitúa en un cuarto pequeño: la habitación de Benjamín, que se vuelve contenedor de todo lo que aún puede decirse antes del fin.
La producción corre a cargo de Díaz de Teatro Producciones, con asistencia de dirección de Itari Torragui y difusión a cargo de Eder Zárate. Las funciones serán cada media hora: viernes y sábado de 19:00 a 22:00 y domingos de 19:00 a 21:00, en el número 51 de la calle Zaragoza, colonia Santa Catarina, a unos pasos del Metro Miguel Ángel de Quevedo.
Una gran bola de fuego no solo se pregunta qué haríamos ante el final del mundo, sino qué tanto nos cuesta hablar con el corazón antes de que sea demasiado tarde.